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Crónica: Expediente del alumno

La pandemia del coronavirus (COVID-19) ha provocado una gran crisis a nivel mundial en todos los ámbitos. En el perímetro de la educación la emergencia sanitaria obligo a cerrar instituciones educativas de tal manera que se prohibió las clases presenciales en todos los países del mundo para evitar la propagación del virus.

En ecuador, se optaron por adaptar nuevas medidas en la educación, el cambio de las nuevas modalidades de enseñanza, mediante la utilización de nuevas plataformas digitales, nuevos métodos para enviar tareas (Correo electrónico, WhatsApp, Classroom), entre otros. Sin embargo, en muchos hogares no tenían los aparatos tecnológicos, por ende, tuvieron que comprar un celular, Tablet, o laptop, adicional que debían instalar el internet.

Al inicio de la pandemia en la ciudad de Latacunga, barrio San Flipe, vive un pequeño de 11 años, su nombre es Alan, es estudiante de una Unidad Educativa Fiscal de aquella ciudad, quien tuvo que adaptarse a la nueva modalidad de estudio online, él no tiene internet en su domicilio, así que debe ir a la casa de su tía todos los días para poder recibir clases.

Alan se levanta a las 8:30 de la mañana desayuna un vaso de leche, pan con queso y después se dirige a la casa de su tía que está ubicada a varios metros de la suya, cuando llega revisa su correo y continúa realizando los deberes pendientes del día anterior llegada las 10 de la mañana ingresa a la plataforma y a la asignatura que le corresponde clases, ya que tiene dos materias por día, cada materia tiene una duración de 45 minutos.

Alan el primer día de clases no sabía cómo manipular una computadora porque en la escuela no había recibido la asignatura de computación, al no saber cómo manejar una computadora su tía le enseño varias cosas como: consultar e ingresar a clases, sin embargo, al momento de utilizar la plataforma “Microsoft Teams” para los dos se les hizo complicado, porque su tía Ana no había utilizado esta plataforma y tampoco sabía cómo era la metodología de trabajo, poco a poco después de varios intentos de haber abierto una y otra vez la plataforma se iban familiarizando con ella.

Después de terminar las clases se toma un pequeño respiro, almuerza en la casa de su tía y continua con los deberes que le asignaron en el día y si no entiende algo, busca en internet para así poder hacer su tarea. Luego de haber finalizado su tarea, realiza ejercicios físicos el cual dura 30 minutos.

Entre las 4:30 y 5:00, guarda sus cuadernos en su mochila, y se dirige a su hogar a esperar a su madre que viene del trabajo, en este corto tiempo Alan disfruta de los juegos y videos educativos, esta rutina la realiza todos los días.

Una de las desventajas que tiene la educación virtual es que a veces los docentes solo se encargan de enviar la tarea, y más no enseñar cómo se realiza talvez los ejercicios o de que se trata el tema. Por eso se puede evidenciar que en tiempo de Covid-19, los padres, hermanos, primos, y en otras ocasiones hasta vecinos, se han convertido en profesores, porque explican y ayudan a realizar los deberes que son enviados por los profesores.

Videoclip del diario vivir de un estudiante en tiempos de pandemia

En el siguiente cortometraje se muestra las actividades que realiza Alan durante el día y en el transcurso de toda la semana, teniendo en cuenta que las clases presenciales actualmente lo realizan de manera virtual.

Frases cotidianas que usan los estudiantes en sus clases virtuales.